


Diego de León hace «Noise DIY a partir de cosas que en principio son basura». Así lo explica él mismo. Yo añadiría que este ruido hazlo tú mismo también reutiliza cosas que siempre están ahí, y Diego es capaz de verlas y captarlas. El Garbage Pod aprovecha el ritmo de tus pasos para marcar el compás del ruido que genera, más alegre cuanto más brille el sol. Todo esto con un detector de movimiento a base de una gota de mercurio y un detector de luz. El solarizator convierte la luz de su ambiente en ruido, sencillo y eficaz.
Una de las cosas que más me ha gustado del trabajo de Diego es su carácter de juego, que aporta a cada proyecto una estética ligera y desenfadada en apariencia pero muy cuidada en los detalles. Su serie de Noise invaders utiliza piezas y muñecos de Lego para naves sonoras tripuladas. Las fotos de los Noise invaders son espectaculares.

Diego da conciertos con estos cacharros sonoros: los coloca todos en una mesa y los va haciendo sonar. En su web se puede ver algún vídeo de sus conciertos. También imparte talleres donde enseña cómo construirlos, además tiene muchos de ellos bien documentados. Al que haya visto alguna vez los Doo Rags de Olaf Ladousse, la producción de sus talleres le resultará familiar.
Para cerrar el Obsoleto de hoy, su objeto más bello, a mi juicio, el Metalophone.